€€€€ • Latinoamericana • Lake Nona South
El ambiente es elegante, moderno y agradable, y el servicio fue atento.
Uno de los grandes momentos para mí fue el Otorongo, un cóctel preparado con pisco infusionado con ají, maracuyá, pepino y jugo de lima. Fue vibrante, refrescante y muy bien equilibrado. El toque sutil de picante del ají funcionaba increíblemente bien con la acidez y el dulzor tropical del maracuyá, mientras que el pepino aportaba frescura y limpieza. Realmente fue un cóctel delicioso y de esos que se quedan en la memoria.
El Besito de Coco Tres Leches fue agradable, pero para mi gusto resultó demasiado dulce y bastante plano. Me hubiera gustado encontrar más capas de sabor y contraste entre el coco, la ganache y el helado de almendra y coco.
El Dulce Carlota estaba rico y tenía buenas texturas, pero nuevamente sentí que el dulzor dominaba demasiado y que faltaba un poco más de equilibrio y contraste para hacerlo realmente memorable.
Mi favorito fue el Lemon Verbena Ice Cream Cone. El helado tenía un perfil fresco y aromático, y la ganache de tomillo aportaba ese sabor particular que me resultaba familiar pero que no conseguía identificar al principio. La combinación con la lavender kiwi y el matcha soil era interesante y refrescante. Mi única crítica sería el cono: me habría gustado una galleta más fina y delicada, con una textura más ligera y crujiente.
No diría que los postres fueron malos —para nada—, pero personalmente esperaba un poco más de ellos, especialmente en términos de contrastes, evolución de sabores y técnicas de pastelería.
Aun así, BACÁN sigue siendo un restaurante que recomendaría por la experiencia.
Dato importante, el estacionamiento del hotel es gratuito y está a unos pasos de la entrada del hotel y el restaurante.